PRESENTACIÓN
Hace 30 años, Paul Goodman nos desafió:
“Supongamos que la revolución de la que hemos estado soñando y hablando haya pasado. Supongamos que nuestro lado ganó y que tenemos el tipo de sociedad que deseábamos. ¿Cómo viviríamos nosotros, personalmente, en esa sociedad? ¡Empecemos a vivir así ahora! Y cuando nos topemos con obstáculos, cosas o personas que no nos permitan vivir de esa manera, entonces busquemos formas de pasar por encima o por debajo de esos obstáculos, o de empujarlos a un lado, y entonces nuestra política será práctica y concreta.“

Este es un espacio para ir dibujando los posibles contornos de una sociedad convivial. Es un refugio para soñar. Es un ejercicio continuo de reflexión en movimiento. Y se inspira en una pregunta medular: ¿QUÉ ES EL BUEN VIVIR? ¿Habrá maneras de gozar plenamente de la vida, pero en condiciones de equidad social, sustentabilidad ecológica, autonomía comunitaria, interculturalidad y libertad personal? En dos palabras: como personas y como colectividades, ¿podemos aspirar a un hedonismo austero?
Para algunos, la austeridad es “la virtud que sólo excluye aquellos placeres que degradan la relación personal [y el entorno natural]“. Se podría expresar más adecuadamente como eutrapelia, o la virtud de la alegría y la amistad. Después de los fracasos y los traumas colectivos del último siglo, podemos estar seguros de que la sociedad que soñamos–y que requerimos cada día con mayor urgencia–no será construida sobre la base de ninguna ideología, como tampoco lo puede ser sobre la base de simples y frágiles intereses compartidos.
¿No es deseable y aun posible que sean la comunidad y la amistad–esa cualidad inefable que ensalza la libertad personal sin limitar la ajena–los cimientos y la argamasa del mundo que soñamos?
Exploremos junt@s…
(aún en construcción….)